° ¿Quienes somos?
° El proceso Evangelizador
° Objetivo Diocesano
° Lema
° Requisitos para ingresar
¿Quienes Somos?
El movimiento de Jornadas de Vida Cristiana es un movimiento de iglesia dirigido por jóvenes y asesorado por adultos, su finalidad es evangelizar al joven y su instrumento principal es una jornada, como anuncio de la buena nueva de Jesús que transforma su corazón y lo llama a vivir en gracia es decir, a vivir una autentica vida cristiana; continuando con un proceso de crecimiento y maduración en la fe.
- La misión de la Iglesia es Evangelizar
“Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar”.
“La evangelización es una realidad rica, compleja y dinámica, hecha de elementos o si se prefiere de momentos”
“Renovación de la humanidad, testimonio, anuncio explícito, adhesión del corazón, entrada en la comunidad, acogida de los signos e iniciativas de apostolado”.
Al ser el M.J.V.C. parte de la iglesia –un Movimiento de la iglesia- su vocación y su esencia es evangelizar al joven por medio del Joven.
- El M.J.V.C. tiene un desafío
“Es necesario que los jóvenes bien formados en la fé y arraigados en la oración, se conviertan cada vez más en los apóstoles de la juventud” (EN 72).
El M.J.V.C. recoge este reto, lo hace suyo y quiere entrar en la dinámica “evangelizado-evangelizador”. El joven que hace una jornada se convierte en testimonio y prueba de que, aceptar a Cristo como Camino, Verdad y Vida, llena las más altas aspiraciones del corazón.
“Evangelizar no es para nadie un acto individual y aislado, sino profundamente eclesial” (En 60)
El M.J.V.C. quiere vivir ese desafío.
- Teniendo conciencia que participa con toda la Iglesia y no al margen de ella ni en yuxtaposición, participa como parte de ella en su acción. Esta acción la vive el M.J.V.C. en concreto, con cada una de las Iglesias Diocesanas a las que pertenece.
- Estando integrado a la Pastoral Juvenil, precisamente en el nivel correcto que su propia realidad diocesana le está exigiendo. El Movimiento trabajará con honestidad para que en cada una de las Iglesias particulares se pueda vivir una Pastoral Juvenil fuerte y sólida. En efecto:
- Donde no existe una Pastoral Juvenil organizada, el Movimiento se obliga a ser germen creativo de ella.
- Donde ya está organizando, el Movimiento se compromete a dinamizar este proceso.
- Y donde ya está organizada, simple y sencillamente es una expresión concreta de la Pastoral Juvenil, colabora activamente y es un elemento más de esperanza para ella. Se hace y es parte de ella. La vive con alegría.
- Su dimensión es de comunión con el Obispo diocesano y de Inserción en las realidades de Pastoral Juvenil de una Iglesia particular o diocesana.
- El servicio específico del M.J.V.C. a la Pastoral Juvenil diocesana es la Jornada.
- Toda jornada debe celebrarse dentro de un plan de Pastoral Juvenil. La Jornada que no tenga sentido en la vida de una Iglesia Diocesana, no tiene razón de ser. No debe ser.
- La Postjornada o sea el 4to. Día contiene las expresiones concretas de crecimiento personal en la Fe y en el Apostolado que el joven realiza como Iglesia, al servicio de sus hermanos los hombres, sobre todo los más necesitados. Este momento de ninguna manera es exclusivo del M.J.V.C., sino que es responsabilidad y expresión de la Coordinación de la Pastoral Juvenil.
- PreJornada, Jornada y Postjornada: es nuestra razón de ser en la Iglesia y en la Pastoral juvenil.
- El M.J.V.C. tiene como preocupación propia descubrir dentro de sus secretariados y sus escuelas de auxiliares, el sentido de la Iglesia.
- Un joven de fe.
- Un joven de Iglesia
- Un joven que vive en santidad.
El M.J.V.C. comparte con la Iglesia Universal esta identidad y la hace suya en su acción con los jóvenes. Es necesario que los jóvenes y el Movimiento entendamos que la Evangelización es un proceso de vida y no sólo un punto o un momento en su historia. Viviéndolo así se harán plenas las promesas hechas por Jesús.
El proceso evangelizador del M.J.V.C.
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Las tres etapas
Para que el Movimiento cumpla su labor dentro de la Pastoral Juvenil en forma efectiva, es necesario que tenga una visión completa de la realidad y sepa encarnarse en ella, lleno de fe, con una respuesta factible. Debe estar arraigado en la cultura propia de cada lugar. El M.J.V.C. tiene que ser, en realidad un cambio de Vida Nueva.
El M.J.V.C. desarrolla su trabajo en tres etapas que ve necesarias para vivir dentro de un proceso evangelizador al servicio de la juventud. Estas son:
La Prejornada: Inició fuerte de Evangelización del joven. Etapa en la que se prepara al muchacho para tener un encuentro personal y comunitario con Dios. El joven inicia en él o bien fortalece una actitud de inquietud y un Espíritu de búsqueda.
La Jornada: Momento en que se da al joven el Anuncio Kerygmático, la Buena Nueva, que en Jesucristo muerto y resucitado, se ofrece la salvación como don de la Gracia y Misericordia de Dios. Es su encuentro fuerte con Dios.
La Postjornada: Etapa en la cual se brindan al joven todos los elementos necesarios para garantizar el crecimiento y perseverancia dentro de la vida cristiana, a fin de que se integre y se comprometa con la Iglesia al servicio del hermano.
- Objetivo Diocesano
- Ofrecer una experiencia cristiana a la juventud diocesana por medio del joven, para impulsar su formación integral y apoyar su compromiso de transformación familiar, social y eclesial. (Que mediante su crecimiento espiritual y maduración personal, Sean capaces de vivir como iglesia, Y transformar su realidad personal, social, y eclesial)
El fin primordial de nuestro movimiento, es procurar que el joven que vive la jornada, experimente un encuentro con Jesús, vivo y presente, de tal forma que al conocerlo el joven, se decida a amarlo, amándolo toma la opción de seguirlo y al seguirlo de imitarlo, forzosamente tendrá que anunciarlo y mas que con palabras con hechos o actitudes de vida, lo cual será fiel reflejo de su propia fe.
El M.J.V.C. Para lograr esto en el joven, ofrece una experiencia de cuatro días donde los elementos mas importantes son: el asesor y los auxiliares, que a través de su servicio generoso y desinteresado hacen que quien vive la jornada, experimente el amor, la paz, justicia, la libertad, la fraternidad, que son signos propios de la comunidad que Cristo quiso fundar, (hechos de los apóstoles)
- A la juventud diocesana...
No podemos perder de vista a las personas que generalmente asisten a vivir esta experiencia, preocupándonos por conocer al menos en su forma de pensar y de actuar, ubicándonos a los jóvenes de nuestra diócesis que viven una realidad semejante.
Esta experiencia la ofrecen jóvenes que se preocupan por evangelizar y transmitir a otros jóvenes sus experiencias.
- Para impulsar su Formación integral..
Definitivamente estamos consientes que cuatro días para vivir una jornada no son suficientes para logra una formación o un camino radical en el comportamiento de estos jóvenes que generalmente y al igual que nosotros están sumidos en grandes conflictos y desorientaciones. Impulsar es semejante a animar, invitar, motivar, formación integral, evangelizar no es nada más hablar de religión, por eso cuando se habla de formación integral, debemos abarcar al joven en todos los aspectos de su vida, partiendo de la esencia de ser hombre, de su fe como cristiano, de su participación dentro de la iglesia y de sus derechos y deberes para la sociedad, dentro de los campos político, social, cultural, y económico.
Queremos que el joven deje de ser cristiano solamente de nombre, viviendo una fe con mediocridad, para ello, se le debe concientizar sobre la responsabilidad que tiene de hacer efectivo su compromiso bautismal, esto se lograra mediante el apoyo y acompañamiento de jóvenes que como el, están logrando responder dentro de un grupo o movimiento a las necesidades de evangelizar dentro de la iglesia.
- De transformación familia, social, y eclesial...
Ciertamente para lograr la transformación del medio ambiente que nos rodea es preciso, en primer lugar, transformarnos nosotros mismos pero con nuestro cambio sostenido, lograremos con el tiempo los cambios que se necesitan dentro de la familia, en la sociedad y en la iglesia misma. Esto brota de lo que expresaron los obispos en la conferencia latinoamericana donde ven en la juventud una enorme fuerza dinamizadora y transformación de la sociedad, pues es la esperanza de la iglesia esta depositada en los jóvenes que deben ser los constructores protagonistas de * la civilización del amor *
Los jóvenes debemos ser factores de cambio liberador del pecado, colaborando con dio en su plan para la salvación para el hombre, y así poder transformar y cambiar nuestra persona, nuestro ambiente, el hogar, la escuela, grupos, amigos, en cualquier parte; hacia una transformación total del hombre a Dios, es decir, cambiar, crecer y madurar en relación a los preceptos que Jesús nos enseñó.
Es necesario jóvenes comprometidos con iniciativa propia para:
Fomentar las relaciones humanas, permitir que las personas interactúen entre si para llegar a lograr metas concretas y saber además, como, por que y a donde va, e influir en su medio como auténtica persona íntegra y como un verdadero líder.
- Que mediante su crecimiento espiritual y maduración personal
Con la jornada no se pretende aclarar al joven todas sus dudas ni tampoco llenar sus lagunas religiosas. No es un curso de religión, pero eso si, la jornada debe hacer jóvenes inquietos en actitud de búsqueda capaces de madurar en su fe, estos deberán buscar la manera de crecer y madurar en su propia formación doctrinal y espiritual.
El joven con las actitudes de Cristo, promueve y define la dignidad de la persona humana, debe ser madura, tener libertad y capacidad de tomar decisiones y compromisos para poder trabajar por el reino de Dios y nuestra salvación.
- Sean capaces de vivir como iglesia
Aceptar a Cristo exige aceptar a su iglesia y colaborar con ella, queremos ser gente de evangelización al servicio de nuestra iglesia, buscando así responder a su problemática juvenil actual en la que el movimiento se encuentra inmerso.
Jesús dijo a sus apóstoles: amaos los unos a los otros y por sus obras los conoceréis, con esto podremos llevar vida y evangelización como una sola iglesia, autentica y verdadera.
- Y transformar su realidad personal, social, y eclesial...
Recordemos que los dirigentes y auxiliares mas que técnicos de jornadas, lo que necesitamos es ser de verdad hombres de Dios, ser auténticos y vivir lo que predicamos, como vamos a dar a Cristo si no lo tenemos?
Los jóvenes podemos ser factor de cambio liberador del pecado, colaborando con Dios en su plan de salvación para el hombre, y así poder transformar, cambiar nuestra persona, nuestro ambiente, el hogar, la escuela, grupos, amigos, en cualquier parte; hacia una transformación total del hombre a Dios, es decir, cambiar, crecer y madurar en relación a los preceptos que Jesús nos enseño
Estos objetivos están vinculados a la pastoral juvenil, esto es en la acción evangelizadora por y para jóvenes que la iglesia ha conferido para una mejor presencia y organización más especifica en su labor salvífica con la juventud.
LEMA:
Todo a Jesús por María… Todo a María para Jesús.
Como sabemos el movimiento fue fundado por los hermanos maristas por esta razón su jaculatoria también fue parte de su legado que mejor explicación de este lema que la pedagogía de San Marcelino: era su gran devoción a la Virgen Santísima. Repetía a sus religiosos: "Todo en honor de Jesús, pero por medio de María. Todo por María, para llevar hacia Jesús". Y les decía: "Nuestra Comunidad pertenece por completo a Nuestra Señora la Madre de Dios. Nuestras actividades deben estar dirigidas a hacerla amar, estimar y glorificar. Inculquemos su devoción a nuestros jóvenes, y así los llevaremos más fácilmente hacia Jesucristo".
Requisitos para ingresar
Para ser parte del M.J.V.C. necesitas tener un encuentro kerigmático es decir vivr la Jornada y de esa forma puedes formar parte de la Escuela de Axiliares de tu elección.
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