CAMPAÑA DIOCESANA CONTRA LAS ADICCIONES |
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CUADERNILLO PARA LAS FAMILIAS: “DESPIERTEN PAPÁS” |
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CODIPAJ |
PRESENTACIÓN
Queridos adolescentes y jóvenes:
No es por nadie desconocida la problemática del narcotráfico y del consumo de drogas en nuestro querido México y en las distintas regiones de nuestra diócesis. Las muertes de servidores públicos y de sicarios de los cárteles se suceden indiscriminadamente y la inseguridad acecha a los ciudadanos por encima del Estado de derecho. Pero lo peor de todo, es que aparte de la inseguridad, la droga está llegando a nuestros hogares, a las escuelas, a las calles, y está perjudicando a nuestra niñez y juventud, dejando a nuestras familias en situaciones de angustia y desesperanza.
Los obispos de la Región Pastoral de Occidente, ahora Provincia Eclesiástica de Guadalajara, hicieron hace años una exhortación pastoral acerca del narcotráfico y la drogadicción. En ella hablaban de su crecimiento constante y constataban que el reflejo de la cultura de muerte y la amenaza de la vida reclaman la presencia de los pastores y de la comunidad cristiana para orientar, hacer conciencia y denunciar aquellas circunstancias que atentan contra la persona, la familia y la sociedad en su conjunto. Señalaban ya desde entonces con gran preocupación la perturbación social, la violencia, la impunidad y la corrupción de la juventud que estaban provocando en el país y concretamente en la Región Occidente...
No es la primera vez que la Iglesia levanta su voz para proclamar los valores del “Evangelio de la vida” invitando a todos a superar los graves problemas que nos afectan y fomentando mejores condiciones para las personas que anhelan plenitud y paz.
También el documento de Aparecida aborda esta situación y nos dice: “El problema de la droga es como una mancha de aceite que invade todo. No reconoce fronteras ni geográficas ni humanas. Ataca por igual a países ricos y pobres, a niños, jóvenes, adultos y ancianos, a hombres y mujeres. La Iglesia no puede permanecer indiferente ante este flagelo que está destruyendo a la humanidad, especialmente a las nuevas generaciones”. (A 422).
En nuestra diócesis se constata, con gran tristeza, que la cultura de muerte está presente en las comunidades, manifestándose a través de los suicidios, abortos, vicios, droga, alcohol, corrupción, miseria y narcotráfico. (PDP 343).
La violencia familiar, la delincuencia juvenil van en aumento y tienen raíces comunes en el seno de la familia que no ha podido hacer frente a los retos que le presenta la vida actual, ya sea por falta de oportunidad o negligencia.
Desde años atrás se ha trabajado en este problema contando con muy poco apoyo de los pastores a través del Movimiento de Barrios Unidos en Cristo, contando con una casa de Formación en Tepatitlán y otra que va en su tercera etapa para mujeres en Arandas.
Ante esta situación nos preguntamos: ¿qué podemos hacer como jóvenes cristianos y como ciudadanos de esta sociedad? ¿Está en mis manos alguna pista de solución a esto que se está viviendo en todo el país y en concreto en nuestra Diócesis?
Esta campaña contra adicciones quiere ser una pequeña luz y una motivación para Iglesia y sociedad de este gran problema. Nos encomendamos a Dios y a ustedes para que unidos hagamos una gran fuerza y podamos prevenir y ayudar a quien ya vive este mal.
Que Dios y la Santísima Virgen guíen esta obra, a través de su Espíritu, tomándonos a nosotros como instrumentos, que lleven su palabra y mano salvadora.
CON CARIÑO:
Vocalía de Jóvenes en Situaciones Críticas
Comisión Diocesana de Pastoral Juvenil
TEMA 1
Tema 1:
Despierten papás.
“Si el dueño de la casa supiera a qué hora de la noche lo va a asaltar un ladrón, seguramente permanecería despierto para impedir el asalto a su casa.” (Mt. 24, 13).
Despertar en los padres de familia la conciencia de lo que son la drogas, sus efectos y su problemática, para que prevengan, hablen y ayuden a sus hijos.
Ningún padre piensa que su hijo tendrá un problema de drogas. Pero cuando ocurre la familia entera puede deshacerse.
La educación de los hijos es una de las tareas más importantes que debemos realizar, porque muchos adolescentes y jóvenes abusan de las drogas porque intentan sobrevivir del ambiente que les rodea y por la falta de comprensión y de amor de los padres, que en su mayoría, no saben cómo acompañarlos y guiarlos por los caminos de la verdad.
Casi todos aprendemos a ser padres por el método de “formación en el reto” que desempeñamos” y siguiendo el ejemplo que nos dieron nuestros propios padres.
Hoy en día, la extensión del uso del alcohol y de otras drogas somete a nuestros hijos, familias y comunidades a una presión que era desconocida hace 30 ó 40 años. Sinceramente, somos muchos los que necesitamos ayuda para enfrentarnos a esta temible amenaza que afecta la salud y el bienestar de nuestros hijos. Por fortuna, actualmente tenemos más información para evitar que ellos usen drogas.
Como padres, podemos utilizar ese progreso en beneficio de nuestra familia. Para ello debemos: mantener una relación fuerte y de amor con nuestros hijos, enseñarlos a diferenciar entre lo bueno y lo malo, establecer normas de conducta y asegurarnos que se cumplan, conocer todo lo relativo a las drogas y escucharlos realmente, en vez de hablar de leyes más estrictas y de condenas más largas.
El uso de drogas por los hijos es una amenaza a la armonía del hogar. Pero con el consejo adecuado, usted y su familia pueden sobreponerse y obtener cambios positivos.
Oración por los hijos:
Divino Salvador, que te sentaste
junto a los maestros de la ley
te confiamos a nuestros hijos de
los ataques del maligno.
No permitas que sean tentados
más allá de sus fuerzas e
infunde en ellos el espíritu de
tu sabiduría
Abre sus inteligencias, a fin de que
te conozcan y permite que sus actos
vayan siempre conforme
a tu voluntad.
Haz de ellos un instrumento
de tu paz en medio del
mundo que les rodea y
que sus relaciones con los
demás nunca sean obstáculo
para crecer en tu amistad.
Concédeles los valores de la
honestidad y el respeto
hacia los demás, y que
día tras día, crezcan
como Tú en edad,
sabiduría ante Dios
y ante los hombres.
Los riesgos del abuso de las drogas.
En la actualidad, nuestros niños pueden estar expuestos a las drogas desde muy temprana edad. Nos referimos a las drogas que son ilegales, no a los medicamentos recetados por su médico. Por ejemplo, en 1998 uno de cada cuatro muchachos de prepa había utilizado, por lo menos una vez, algún tipo de droga ilícita. El uso de drogas afecta igual número de muchachas y muchachos.
El abuso de drogas es un comportamiento que se puede prevenir sin embargo, los efectos prolongados de las drogas en el cerebro pueden llevar a la drogadicción, la cual es una enfermedad crónica y recurrente del cerebro. Para cualquier adicto a las drogas, la necesidad compulsiva de consumir drogas puede ser irresistible. Puede afectar todos los aspectos de la vida de su hijo y de su familia.
El uso de drogas puede tener serias consecuencias para el futuro de un muchacho o un adulto, porque las drogas pueden alterar la manera en que funciona el cerebro. El abuso de drogas pede impedir que sus hijos se desempeñen bien en la escuela y puede dificultar su capacidad para encontrar y mantener empleo, aún después de haberse graduado. Las investigaciones científicas han demostrado que la comunicación con los hijos es una manera eficaz de prevenir que utilicen las drogas. Nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para hablar sobre los riesgos asociados con el abuso de drogas.
Aún cuando no deseáramos que fuese así, nuestros hijos pueden tener acceso a drogas en muchos lugares. Aunque sea difícil, es muy importante que hable con sus hijos sobre las consecuencias del uso de drogas y le urge hacerlo si usted sospecha que están usándolas. Usted conoce a sus hijos mejor que nadie. La mayoría de los padres desarrollan un sexto sentido sobre sus hijos que les ayuda a intuir los más pequeños cambios en ellos.
Pueden existir muchas causas sobre los cambios que usted observe, pero en general, los muchachos que experimentan o usan drogas pueden mostrar alteraciones en:
Existen ciertas cosas que usted puede ir encontrando en su casa, o en posesión de sus hijos que pueden indicar que están usando drogas. Por ejemplo:
Reflexionar las siguientes citas bíblicas: Prov. 6, 6-11; Ec. 33, 28; Ec. 7, 23; Dt. 6, 20.
Los inhalantes son sustancias cuyos vapores se huelen o se respiran. La mayoría son productos que se usan en el hogar o en el trabajo, tales como los sprays, desodorantes, spray para pelo, líquidos para limpiar muebles, plumones de tinta permanente, barniz de uñas, pegamentos, pintura de spray y gasolina. Las personas usan estas sustancias porque pueden causar un efecto de embriaguez o agitación seguido por una sensación de tranquilidad. Aún así son extremadamente dañinas. Uno de los principales peligros de los inhalantes es que los niños los pueden obtener prácticamente en cualquier lugar.
Los términos comunes son “activo”, “cemento” y “gomas”. (Cuando se trata de oler productos en una bolsa); y “huffing” (cuando se remoja una tela que se coloca frente a la nariz.)
Los inhalantes pueden:
“La mayoría de los que mueren por oler cosas como sprays para pelo y pegamentos son niños entre los 7 y 13 años de edad...”
Información sobre la marihuana
La marihuana es una hierba que generalmente se fuma como cigarrillo. Entre sus nombres más comunes en español, se encuentran “mota”, “mafu”, “Juana”, “juanita” y “hierba”. Los cigarrillos de marihuana se conocen como “cartuchos”, churros”, “smoke”, “dope” y “grass”.
Los muchachos fuman marihuana para sentirse bien y ser menos tímidos. Los usuarios de marihuana reportan que sienten como si los olores, sabores y sonidos fueran más intensos y les parece como si el tiempo pasara más lentamente. Muchas personas afirman que la marihuana no es dañina, pero las investigaciones científicas demuestran que su consumo puede causar diferentes tipos de problemas a la salud.
“Muchos creen que la marihuana no es mala, pero no saben que afecta la memoria y que un estudiante que usa marihuana puede tener problemas recordando lo que aprende”.
La marihuana puede:
Información sobre la cocaína
La cocaína es una droga derivada de la planta de la coca y generalmente tiene la apariencia de un polvo blanco. El polvo de la cocaína se inhala a menudo por la nariz o se puede disolver en agua o inyectarse en las venas. Los términos más comunes para describirla en español son “talco”, “nieve” y “coca”.
La cocaína también se usa en forma de pequeños cristales que se fuman. Estos se conocen como “crack” por el sonido crujiente que hacen cuando se calienta. En español se conoce como cocaína.
La cocaína puede:
“La cocaína puede acelerar el latido del corazón y causar un ritmo irregular, y eso puede provocar una muerte repentina”.
Información sobre la metanfetamina:
Esta droga se ingiere, inhala, inyecta, aspira o fuma. En la calle se conoce en español como “anfetas”, “meta” y “tiza” o crack preparada en muchas cosas sintéticas.
La metanfetamina se produce frecuentemente con ingredientes que se pueden obtener con facilidad en laboratorios clandestinos o casas privadas. Tiene un efecto altamente estimulante en ciertos sistemas del cerebro. La droga produce una sensación intensa y placentera de estimulación inmediata que dura varios minutos o incluso horas. Otros efectos son el insomnio, incremento en a actividad física y reducción del apetito.
La metanfetamina puede:
“Las anfetaminas pueden causar ansiedad, confusión, alucinaciones y, ocasionalmente, un comportamiento violento”
Información sobre la heroína.
La heroína se procesa de la morfina que es el ingrediente activo primario del opio. Sus nombres más comunes son “pasta”, “h”, “polvo blanco” y “goma”.
En años recientes, el uso de la heroína ha cambiado. Antes el uso más común de la droga era por vía de inyección intravenosa, pero ahora los usuarios la inhalan, aspiran o fuman. A pesar de que la heroína disponible es más pura, en las calles se vende “cortada” con otras drogas o sustancias como el azúcar, almidón, leche en polvo o quinina. La gente que la compra usualmente no sabe ni la potencia de la droga, ni las sustancias con las que se ha combinado, lo cual aumenta el riesgo de una sobredosis o muerte.
La heroína puede:
“En 1998, la droga más mencionada entre los hispanos cuya muerte era atribuida al uso de drogas, era la heroína.”
Recuerde que nadie conoce a sus hijos mejor que usted. Es importante que comparta con sus hijos la información sobre los riesgos comprobados de las drogas a la salud.
“Hay que hablarles claramente... ¡Hágalo hoy!
“Más vale prevenir que tener que lamentar.”
¿Qué eres? Ganador o perdedor.
Nuestras actitudes en todo lo que pensamos, decimos y hacemos, repercutirán siempre en nuestras actitud emotiva, por ende con quienes interactuamos.
Cuando un ganador comete un error, dice: “Yo me equivoqué”, y aprende del error.
Cuando un perdedor comete un error, dice: “No fue mi culpa”.
Un ganador trabaja fuerte e inteligentemente, y aún así tiene más tiempo que el perdedor.
Un perdedor está siempre “muy ocupado” para hacer lo que es necesario.
Un ganador enfrenta, razona y supera el problema.
Un perdedor le da vueltas y nunca logra pasarlo.
Un ganador se compromete y actúa en consecuencia.
Un perdedor hace promesas pero no actúa y saca disculpas para no hacerlo.
Un ganador dice, ante una tarea concluida “yo soy bueno, pero no tan bueno como a mí me gustaría ser”.
Un perdedor dice, “Yo no soy tan malo como lo es mucha otra gente”.
Un ganador escucha, comprende y responde proactivamente.
Un perdedor sólo espera hasta que le toque su turno para hablar y es reactivo a lo que los demás dicen.
Un ganador respeta a aquellos que son superiores a él y trata de aprender algo de ellos.
Un perdedor se resiente con los que saben más que él y trata de encontrarles sus defectos.
Un ganador se siente responsable por algo más que su trabajo.
Un perdedor no colabora y siempre dice: Yo estoy cumpliendo con mi trabajo.
Un ganador dice, “Debe haber una mejor forma de hacerlo...”
Un perdedor dice, “esta es la manera en que siempre lo hemos hecho”.
El ganador es siempre una parte de la respuesta.
El perdedor es siempre una parte del problema.
El ganador dice “podemos hacerlo”
El perdedor dice, “ése no es mi problema”
El ganador siempre tiene un programa.
El perdedor siempre tiene una excusa.
El ganador ve siempre una respuesta para cualquier problema.
El perdedor ve de dos a tres obstáculos cerca de cada oportunidad.
El ganador dice “quizá es difícil, pero es posible”
El perdedor dice “puede ser posible, pero es demasiado difícil”.
En el vocabulario del ganador no existe la palabra imposible, vive en la certeza de que todo lo que se proponga lo logrará. Sólo es cuestión de tiempo, esfuerzo, estrategia y compromiso para que el sueño se convierta, al fin, en realidad.
Oración del Padre
Hijo mío, quiero recordarte una vez más que te amo. Con amor eterno y gratuito te he amado. Como se alzan los cielos por encima de la tierra, así de grande es mi amor para ti.
A lo largo de tu vida siempre he estado a tu lado, te he cuidado, te he lavado tus heridas, nunca te he dejado solo y nunca te he dejado de amar. Eres el hijo de mis complacencias, porque yo te hice, yo te formé. Cual la ternura de un Padre para con sus hijos, así de tierno soy Yo para quienes me buscan.
Eres lo más hermoso que tengo… Te amo. Te amo porque eres la obra maestra de mis manos.
Te amo como un Padre amoroso. Te amo incondicionalmente y me importas muchísimo. Te amo, seas joven o viejo, seas rico o seas pobre, obrero o campesino. Te amo tal y como eres. Te amo con tus cualidades y defectos. Aunque fueras el más pecador que hay sobre la tierra no dejaría por eso de amarte. Te amo
Muchas veces te has sentido solo, pero no lo has estado. Siempre he estado junto a ti de día y de noche. ¿Podría una madre olvidarse del hijo de sus entrañas? Pues Yo, de ti nunca me podré olvidar. Yo soy Amor; no puedo dejar de amarte; te amo tal y como eres. Yo te formé, yo te hice. Mi amor es incondicional, no cambia. Aunque los montes cambien de lugar y las colinas se muevan, el amor que te tengo no se apartará jamás de ti. Te amo y te seguiré amando, porque mi amor es para siempre.
Mientras duermes, yo te cuido. Cuanto tú duermes mi corazón está junto a ti. Si no lo sabes, tú eres lo que Yo más quiero, lo que Yo más amo.
En mi corazón siempre ocupas el lugar más importante. El amor que te tengo, no te cuesta nada; lo único que hoy te pido es que de dejes amar… Déjate amar, sólo déjate amar.
Te amo…
TEMA 2
Tema 2:
“La familia y la importancia de la atención hacia los hijos ante el problema de la drogadicción”
“Padres no exasperéis a vuestros hijos, sino formadlos más bien mediante la instrucción y la corrección según Dios”
Motivar a los padres de familia de la necesidad de fortalecer la pareja y la familia, para que mediante el ejemplo siembren los valores y sus hijos se alejen de los vicios.
El modelo cristiano de la familia permanece como el punto de referencia prioritario sobre el cual insistir en toda acción de prevención y recuperación. La droga no es el problema principal del toxicodependiente. El consumo de droga es sólo una respuesta falaz a la falta de sentido positivo de la vida, a la falta de valoración del ser humano, a la falta de amor. Al centro de la toxicodependencia se encuentra el hombre, sujeto único e irrepetible, con su interioridad y específica personalidad, objeto del amor de Dios. La comunicación y el diálogo son fundamentales en la familia; amar es comunicar, es dialogar.
Oración de la familia.
Señor Dios nuestro, en cuyos mandatos encuentra la familia su auténtico y seguro consuelo, atiende nuestras súplicas y concédenos que, siguiendo los ejemplos de la Sagrada Familia, practicando las virtudes domésticas y manteniendo vivo el Amor, lleguemos a gozar de los premios de tu reino. Amén.
¿Por qué se recurre a las drogas?
Los motivos personales al origen del consumo de sustancias estupefacientes son muchos. Pero en todos los toxicodependientes, prescindiendo de la edad y de la frecuencia con que las usan, se constata un motivo constante y fundamental: la ausencia de valores y una falta de armonía interior de la persona.
Quien hace uso de la droga vive en una condición mental equiparada a una adolescencia interminable. Tal estado de inmadurez tiene origen y se desarrolla en el contexto de una falta de educación. La persona inmadura proviene con frecuencia de familias que no consiguen transmitir los valores, sea por la falta de una adecuada autoridad, sea porque viven en una sociedad “pasiva”, con un estilo de vida consumístico y permisivo, secularizado y sin ideales.
¿Cómo es un adicto?
Fundamentalmente el toxicodependiente es un “enfermo de amor”; no ha conocido el amor; no sabe amar en el modo justo porque no ha sido amado en el modo justo.
¿Por qué muchos jóvenes consumen drogas?
Frecuentemente se encuentra en ellos el temor del futuro o el rechazo de nuevas responsabilidades. El comportamiento de los jóvenes es con frecuencia revelador de un doloroso descontento debido a la falta de confianza y de expectativas frente a estructuras sociales en las cuales ya no se reconocen.
¿Les han sido ofrecido motivos suficientes para esperar en el mañana, para invertir en el presente mirando al futuro, para mantenerse firmes sintiendo como propias las raíces del pasado?
¿Qué tipo de familia favorece el inicio en drogas?
El toxicodependiente que no sabe reaccionar al stress es inestable, incompleto o dividido. Hoy van en preocupante aumento las salidas negativas de las crisis matrimoniales y familiares: facilidad de separación y de divorcio, convivencias, incapacidad de ofrecer una educación integral para hacer frente a problemas comunes, falta de diálogo, etc.
Pueden preparar una elección de la droga, el silencio, el miedo de comunicar, la competitividad, el consumismo, el stress como resultado de excesivo trabajo, el egoísmo, etc... En síntesis, una incapacidad de impartir una educación abierta e integral. En muchos casos los hijos se sienten no comprendidos y se encuentran sin el apoyo de la familia. Además, la fe y los valores del sufrimiento, tan importante para la madurez, son presentados como antivalores. Padres no a la altura de su tarea, constituyen una verdadera laguna para la formación del carácter de los hijos.
¿Qué características sociales facilitan la drogadicción?
Nuestra época enaltece una idea equivocada de libertad que exalta el utilitarismo y el hedonismo, y con ellos, el individualismo y el egoísmo. Y así, la referencia a los valores morales y a Dios mismo son cancelados en la sociedad y en la relación entre los hombres. En una sociedad que busca la gratificación inmediata y la propia comodidad a toda costa, en la cual se está más interesado en “tener” que en “ser”, se ha perdido el sentido de la vida, y se vacía la persona de su dignidad, llevándola a la frustración y a la vía de la autodestrucción. En una sociedad así descrita, la droga es una fácil e inmediata, pero mentirosa respuesta a la necesidad humana de satisfacción y del verdadero amor.
-Hacer una retroalimentación.
-Leer el salmo 127, 3-5; prov. 22,15; Dt. 4,9.
En su actitud decididamente pastoral la Iglesia se acerca al toxicodependiente con su radiante concepción de la verdad sobre Cristo, sobre sí misma y sobre el hombre.
La propuesta de la Iglesia es un proyecto evangélico sobre el hombre. Anuncia a cuantos viven el drama de la toxicodependencia y sufren una existencia miserable, el amor de Dios que no quiere la muerte sino la conversión y la vida.
Al toxicodependiente, carente fundamentalmente de amor, hay que hacer conocer y experimentar el amor de Cristo Jesús. En medio de una desazón atormentada, en el vacío profundo de la propia existencia, el itinerario hacia la esperanza pasa por el renacer de un ideal auténtico de vida.
Todo esto se manifiesta plenamente en el misterio de la revelación del Señor Jesús. Quien toma sustancias estupefacientes debe saber que, con la gracia de Dios, es capaz de abrirse a quien es “el camino, la verdad y la vida”.
Puede así comenzar un itinerario de liberación descubriendo que él es imagen de Dios, en la realidad de hijo, que debe crecer en la similitud de la imagen por excelencia que es Cristo mismo.
¿Qué ideales hay que proponerle al adicto?
Los seguros y nobles ideales necesarios para el crecimiento del toxicodependiente como sujeto activo son aquellos que responden a la necesidad extrema del hombre de saber si hay un por qué que justifique su existencia terrena.
Por este motivo, es necesaria la luz de la trascendencia y de la revelación cristiana. La enseñanza de la Iglesia, anclada en la palabra indefectible de Cristo, da una respuesta iluminadora y segura a los interrogantes sobre el sentido de la vida, enseñando a construirla sobre la roca de la certeza doctrinal y sobre la fuerza moral que proviene de la oración y de los sacramentos.
La serena convicción de la inmortalidad del alma, de la futura resurrección de los cuerpos y de la responsabilidad eterna de los propios actos es el método más seguro también para prevenir el mal terrible de la droga, para curar y rehabilitar a sus pobres víctimas, para fortalecerlas en la perseverancia y en la firmeza sobre las vías del bien.
¿Qué modelo de familia necesitan los adictos?
La experiencia de cuantos trabajan con especial competencia en el mundo de la toxicodependiencia (psiquiatras, psicólogos, sociólogos, médicos, asistentes sociales, etc.), confronta en modo unánime que el modelo cristiano de la familia permanece como el punto de referencia prioritario sobre el cual insistir en toda acción de prevención, recuperación e inserción de la vitalidad del individuo en la sociedad.
Este modelo radica en el amor auténtico; único, fiel, indisoluble de los cónyuges. Es necesario volver a la concepción cristiana del matrimonio como comunidad de vida y de amor.
Desde la primera adolescencia los hijos miran a los padres y a la familia como modelos de vida. La familia, debe regresar a ser el lugar donde ellos puedan tener la experiencia de la unidad que los refuerza en su peculiar personalidad. Las familias deben ser objeto y sujeto de educación en la solidaridad y en el amor-don.
La familia, “Iglesia Domestica”. Es capaz de afrontar todo a la luz de la Palabra de Dios. Y si Dios ocupa realmente el primer puesto, llega a ser el lugar de crecimiento y de la esperanza pues en ella cada día se reconstruye la vida cristiana con amor, fe, paciencia y oración.
La pareja es base en la familia ya que de ella se genera, la paz, la misericordia y los valores fundamentales como es el amor, el diálogo, la fe y esto evita a toda costa, que los hijos que son flechas no den en el blanco.
Compartir las siguientes preguntas:
-¿Cómo pareja a qué nos comprometemos para vivir los auténticos valores del matrimonio?
-¿Cuánto tiempo vamos a dejar para dialogar como pareja? ¿Cómo padres con nuestros hijos?
-¿Qué tipo de familia debemos hacer para que nuestros hijos sean triunfadores?
Oración a la sagrada familia:
Sagrada Familia de Nazareth: enséñanos el recogimiento, la interioridad; danos la disposición de escuchar las buenas inspiraciones y las palabras de los verdaderos maestros; enséñanos la necesidad del trabajo de reparación, del estudio, de la vida interior personal, de la oración que solo Dios ve en lo secreto; enséñanos lo que es la familia, su comunión de amor, su belleza simple y austera, su carácter sagrado e inviolable.
Amén.
TEMA 3
Tema 3:
Paternidad responsable.
“Tienes hijos adoctrínalos: doblega su cerviz desde su juventud” (Ec. 7, 23)
Concienciar a los padres de familia a asumir la responsabilidad para con los hijos y tomarla como medio de santificación, ya que tenemos el don de la procreación.
Debe quedar claro que no se puede ser responsable como padre de familia, sólo con la teoría o el título de papás, sino que se fomenta con la práctica.
El hombre por naturaleza necesita apoyarse en algo o en alguien, ya que solo se perdería. Algo le ayudaría como apoyo para su autorrealización si el padre debe responsabilizarse de sus hijos, y si es hijo debe aprender de la responsabilidad que le enseñan sus padres.
Oración de los padres por sus hijos:
Recomendártelos, Señor, no hace falta.
Los conoces muy bien y desde siempre
Los amas con amor de Dios.
¡Qué suerte!
Sé que los asocias a la bella labor
De hacer este mundo más fraternal y más humano.
Ojala que ellos sean siempre resplandecientes y fraternos.
De mirarlos tanto
¿Puedo pedirte, Señor, que tu también seas así?
Los quiero como son, los quiero mucho.
Los sueño con la mente clara para comprender muy pronto
Que gran programa de vida es el evangelio.
Los imagina con un mirar claro,
Capaz de pasar por encima de mezquindades
Y de apreciar de corazón a la humanidad que les espera.
Los deseo con un oído agudo y fácil a tus insinuaciones.
Y –compréndeme-
A los consejos míos que los acerque a ti...
Que toque la tarea que bien intencionada y torpe
Que cada día hago por ti,
Porque te busco y los quiero.
Amén.
En el mundo hay infinidad de padres que viven la paternidad equivocadamente por no saber o entender equivocadamente el significado de las palabras RESPONSABLE o RESPONSABILIDAD.
Se deberá entender el significado de estas palabras como la obligación de dar cuenta de sus actos y de los ejecutados por otras personas que dependan en todos los sentidos, de el, como de sus hijos.
Cuando existe un hijo alcohólico o drogadicto y el padre es también adicto además de no estar presente cuando se le necesitaba por el hijo, es un ejemplo claro de falta de responsabilidad.
Es increíble que en nuestros días todavía exista un sin número de padres prepotentes, egoístas e ignorantes que creen que con atender las necesidades materiales de sus hijos están cumpliendo con su responsabilidad, sin darse cuenta o preocuparse quizá por atender el área espiritual del individuo.
La humanidad actualmente está siendo acosada por un sin numero de adicciones que nosotros mismos hemos fomentado y que ocasionan que los padres pierdan el sentido de la responsabilidad. (En este espacio se deben dar algunos ejemplos y explicarlos brevemente)
Algunos papás llevan a sus hijos a internar, y ahí los dejan con frecuencia se les dice a los papás que se quedan por que ellos se:
Hoy en día podemos ver miles de niños y adolescentes perdidos en los vicios y lo único que hacemos al respecto es mover la cabeza y atrevernos a juzgar a los papás como unos padres irresponsables. Pero aquí es importante hacernos una pregunta ¿Y nuestros hijos?
.... Como andan, donde están, que hacen, acuérdate del significado de la palabra RESPONSABLE. Debemos de tenerlo bien gravado en nuestra mente y en nuestro corazón.
Reflexionar las siguientes frases bíblicas: Ef. 4,14-16; Rm. 12. 4-8
• La iglesia nos enseña:
Para que la familia sea verdaderamente "iglesia domestica" (LG 11) debe ser el ámbito donde los padres transmiten la fe.
• Dios nos habla:
-"Maridos amen a sus esposas como Cristo amó a la iglesia y se entregó así mismo por ella... Así deben también los maridos amar a sus esposas como aman a sus propios cuerpos: amar a la esposa, es amarse a si mismo. Y nadie aborrece su cuerpo: al contrario lo alimenta y lo cuida. Y eso es justamente lo que Cristo hace por la Iglesia, pues nosotros somos parte de su cuerpo... En cuanto a ustedes, cada uno ame a su esposa como a si mismo, y la mujer, a su vez, respete a su marido " (Ef. 5. 21-33)
-"Hijos obedezcan a sus padres, pues esto es mi deber: Honra a tu padre y a tu madre. Es, mas. el primer mandamiento que va acompañado de una promesa: para que seas feliz y goces de larga vida en la tierra. Y ustedes, padres, no sean pesados con sus hijos, sino mas bien edúquenlos usando las correcciones y advertencias que pueda inspirar el Señor" Ef. 6.1-4
En la actualidad los padres tenemos un gran reto, ante el avance de la humanidad en todos los sentidos, debemos ser más dinámicos. Aportar nuevas ideas. Tratar de cumplir sus expectativas. Practicar los Valores (dar ejemplos).
Interesarnos por su forma de pensar y de sentir a través del dialogo. Ser pacientes y directos. Dirigirlos y no confundirlos. Tomar decisiones estrictas cuando sea necesario y ser Flexibles en su momento tengamos conciencia de que somos responsables de alguien no de algo, somos responsables de los más grande y sagrado que Dios nos ha dado, somos responsables de una VIDA.
Para llevar a cabo una PATERNIDAD RESPONSABLE conveniente y adecuada. San Pablo nos da unos buenos consejos en la carta a los Romanos:
“... que el amor sea sincero, aborrezcan el mal y procuren todo lo bueno; que ante ustedes el amor fraterno sea verdadero cariño. Y adelántense al otro en el respeto mutuosean diligentes y no flojossean fervorosos en el espíritu y sirvan al Señor tengan esperanza y sean alegres sean pacientes en las pruebas y oren sin cesar”. (Rom, 12, 9-12.)
La familia como equipo.
Así se me ocurrió enfocar el cambio que propongo en padres e hijos haciendo una analogía con el estar en un equipo de béisbol o fútbol.
En estos equipos:
Se da un espacio para reflexionar y compartir.
-¿Crees que es conveniente invertir tiempo en la preparación para ser buenos esposos y buenos padres? ¿Cuánto tiempo están dispuestos a invertir?
-¿Qué vamos a quitar de nuestras casas para que en ella reine Cristo?
-¿Cuánto tiempo nos quita la TV?
-¿Qué vamos a hacer para hacer de nuestra familia un verdadero equipo?
Contigo, Señor Jesús, las cosas son siempre al revés.
El mayor no es el que manda.
El mayor no es que sabe todas las respuestas.
El mayor no es el que recibe el saludo de todos.
El mayor no es el que tiene mas dinero y poder, el mayor no es el que es fuerte, el que grita y al que todos temen.
Contigo, Señor Jesús, uno es grande por el corazón y por el amor con que se dispone a servir. Ser servidor es difícil.
Por eso tengo a tu lado para aprender a servir, el perdón en vez de la venganza,
la sonrisa en vez del enfado
la amistad en vez de la malicia,
el gozo en ves del mal humor.
Ser servidor es difícil.
Por eso me fijo en ti,
el Servidor Jesús,
que lo diste todo para servir la felicidad al mundo entero.
Amén.
TEMA 4
Tema 4:
“La familia principal medio de protección de las adicciones”
“Quien estima la vara odia a su hijo, quien le tiene amor le castiga”. (Prov. 13, 24)
Que los padres de familia descubran la importancia que tiene la familia ante la lucha contra el fenómeno adictivo.
Ya hemos conocido lo que son los vicios, cómo se llega a ellos, pero desgraciadamente, no lo tomamos en cuenta hasta que uno de nuestros hijos tiene el problema. Por ello, es necesario estar atentos, vigilar para que los hijos no caigan en el vacío, en la soledad.
Plegaria de la confianza:
Creo, Señor, que por ser hombre tuviste muchos amigos, pero en tus ansias de amor preferiste a los desquiciados y perdidos.
Creo, Señor, que lloraste junto a Lázaro porque sentías afecto humano.
Creo, Señor, que curaste a los leprosos no para que te creyeran, sino por los enfermos.
Creo, Señor, que te diste a la cruz, porque un hombre tenía que morir por todos.
Creo, Señor, que siempre nos perdonas, porque nunca sabemos lo que hacemos.
Señor, solamente tú conoces cuál es el trigo y cuál es la cizaña, yo te pido que el día de mañana pongas a tu derecha: a la buena mano que se apoyó en la mía, al amigo que aguantó mi mal carácter, al que en mi soledad me acompañó, al que mis defectos disimuló, al mendigo que aceptó mi pan, al deudor que perdonó mi prisa, a la amiga que no rechazó mi afecto, al comerciante que con gusto me fiaba, a la criada que sonriendo me complacía, al portero que me puso buena cara, al acreedor que me esperaba, al velador que me abría paso, al que a mis insultos no hacia caso, a mi padre por tantas oportunas reprimendas, a mi madre que a mis faltas toleraba, a mis hermanos por peleas tan tremendas, y sin embargo, al rato ya ni las recordaba, a los que soportaban mis impertinencias, y les pesa por haberme hecho mal, a los que saben que no soy santo y sin embargo me quieren tanto.
Gracias, Señor, tuyo es el éxito logrado y en el fracaso no me has abandonado.
Gracias, por el dolor que me ha herido y aunque yo no haya querido, me ha llevado hacia el camino de la escuela silenciosa de tu cruz redentora.
A ofrecerte, señor, vengo, mi ser, mi vida, mi amor, cuanto puedo y cuanto hago, todo lo que me has dado, Señor.
Y a cambio de esta alma, llena de amor que me atrevo a ofrecerte, dame una vida serena, mi Cristo y una buena muerte.
Carta de un hijo a su padre:
Querido papá:
No me des todo lo que te pida. A veces sólo te pido para ver cuánto puedo tomar.
No me grites. Te respeto menos cuando lo haces, me enseñas a gritar a mí también y no quiero hacerlo.
No me des siempre órdenes, yo haría las cosas más rápido y con más gusto.
Cumple tus promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo, pero también es un castigo.
No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o hermana, si me haces lucir mejor que los demás alguien va a sufrir y si me haces lucir peor, seré yo quien sufra.
No cambies tu opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer, decídete y mantén esa decisión.
Déjame valerme por mi mismo. Si tú lo haces todo por mí, yo nunca podré aprender.
No digas mentiras delante de mí, ni siquiera para evitarme un castigo, me enseñas a mentir.
No me pidas que mienta por ti, ni siquiera para evitarme un castigo, me enseñas a mentir.
No me pidas que mienta por ti, aunque fuere para sacarte de un apuro, me haces sentir mal y perder la fe en lo que dices.
Cuando hago algo malo, no me exijas que te diga “el por qué lo hice”, a veces ni yo mismo lo sé.
Cuando estés equivocado en algo, admítelo, crecerá la opinión que tengo de ti y me enseñarás a reconocer mis equivocaciones.
Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos, ya que porque somos familia, no quiere decir que no podamos ser amigos.
No me pidas que haga una cosa si tú no la haces. Yo aprenderé y siempre haré lo que tú hagas, aunque no lo digas, pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.
Cuando te cuente un problema mío, trata de comprenderme y ayudarme, y no digas “no tengo tiempo para tonterías” o “eso no tiene importancia”.
Quiéreme y dímelo. A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no lo creas necesario.
¡Abrázame!, necesito sentirte mi amigo y compañero a toda hora.
Preguntas para compartir:
La familia es una iglesia doméstica.
En el seno de una familia, la persona descubre los motivos y el camino para pertenecer a la familia de Dios. De ella recibimos la vida, la primera experiencia del amor y de la fe. El gran tesoro de la educación de los hijos en la fe consiste en la experiencia de una vida familiar que recibe la fe, la conserva, la celebra, la transmite y testimonia. Los padres deben tomar nueva conciencia de su gozosa e irrenunciable responsabilidad en la formación integral de sus hijos. (A 118).
Dios ama nuestras familias, a pesar de tantas heridas y divisiones. La presencia invocada de Cristo a través de la oración en familia nos ayuda a superar los problemas, a sanar las heridas y abre caminos de esperanza. Muchos vacíos de hogar pueden ser atenuados por servicios que presta la comunidad eclesial, familia de familias. (A 119).
Reflexionar las siguientes citas bíblicas: Mt. 15,43; Ec. 30, 1-13; Dt. 32,7.
La drogadicción constituye un problema grave, puesto que pone en juego la dignidad de la persona que la padece, es una degradación para la persona y su dignidad, pues atenta contra su propia salud y contra su vida.
La doctrina social de la Iglesia enseña que “el uso de la droga inflinge muy graves daños a la salud y a la vida humana. Fuera de los casos en se recurre a ellos por prescripciones estrictamente terapéuticas, es una falta grave. La producción clandestina y el tráfico de drogas son prácticas escandalosas; constituyen una cooperación directa, porque incitan a ellas, a prácticas gravemente contrarias a la ley moral”.
“La comunidad política tiene el deber de honrar a la familia, asistirla y asegurarla, especialmente a la protección de la seguridad y la higiene, y en lo que se refiere a peligros como la droga, la pornografía y el alcoholismo”, deben establecer normas claras, precisas y estrictas.
La familia es el factor clave en el desarrollo de adicciones. Cuando encontramos un problema de drogadicción es porque anteceden problemas en otras áreas que por lo regular no considerábamos importantes, como las que a continuación se mencionan:
La crianza transcurre en un clima de sobreprotección materna la cual suele ejercer el rol en forma confusa. A veces se confunde bondad del vínculo con complicidad.
En la familia del adicto es común encontrar otras personas con el mismo problema, aunque éste no siempre sea evidente. Suelen tener múltiples adicciones: a psicofármaco, a medicamentos, a la comida, y a las drogas socialmente aceptadas como tabaco y alcohol. A veces la adicción se refiere a una conducta como los juegos de azar, el cine, la televisión o el consumismo. Son familias, en general, con la alianza marital, donde muchas veces el precario vínculo que mantiene la relación en un hijo dependiente e inmaduro que canjea su independencia por la enfermedad.
De esta manera, la drogadicción pasa a ser el premio que paga para no crecer. Son familias que suelen tener un pasado con situaciones ocultas, secretos familiares, pasados difíciles, que viven como vergonzosos, con contradicciones y mentiras. Con frecuencia, los padres no tienen autoridad sobre los hijos y es evidente la falta de límites, con un régimen totalmente arbitrario que oscila entre la rigidez, el autoritarismo y la permisividad total. De esta manera paralela a esta interacción agresivo-destructiva se despliega la tendencia mágica a evitarle todo sufrimiento y displacer mediante el despliegue de elementos materiales, tales como el dinero, regalos valiosos, viajes o remedios. Son familias donde están borradas las fronteras entre los sistemas paternos, y por eso predomina la incongruencia jerárquica. Son padres con dobles mensajes o mensajes contradictorios: “no consumas drogas”, mientras alguno de ellos no puede dejar de fumar o consumir alcohol en exceso.
Tristemente observamos que cada vez es más común oír hablar de drogas entre algunos jóvenes en lugar de querer en un futuro aportar algo a la sociedad están pensando en volverse narcotraficantes para ser ricos.
La familia es el instrumento que creó Dios para proteger a lo más vulnerable de la creación, algo que usualmente llamamos “nuestros hijos”, por lo tanto para que se de la protección de éstos la familia debe de estar unida (y que mejor que unión de la oración) y debe de estar sólida, cuando vemos una familia con problemas en el interior tendrá problemas en el exterior las familias que no son sólidas no pueden proteger a sus hijos de este grave problema porque está más allá de su capacidad como individuos, solo como familia nos podemos enfrentar a este enemigo.
De la familia herida a la familia que acompaña.
Mucho podríamos reflexionar sobre todos los requerimientos para que, desde las familias, se evite el drama que precipita a tantos en los tentáculos de esta moderna esclavitud. La respuesta integral es una familia evangelizada a fondo que ha sido capacitada para cumplir la misión sagrada a que Dios la llama, en la cual la tarea de la educación es tomada en serio.
Es necesario, pues, poder entender, ayudar y corregir a los hijos, que nosotros como padres nos interesemos más en sus cosas, que tratemos de entenderlos, y apoyarlos en todos sus proyectos pues esto conlleva más tiempo y diálogo profundo con ellos.
Y si nos enfocamos en el fenómeno que nos ocupa y queremos prevenir el ataque de la drogadicción en nuestra familia, o bien si de alguna manera ya nos afectó y queremos erradicarla es necesario para eso que nos empapemos, que estudiemos más a fondo como es su funcionamiento para poder prevenirlo o tratar de arrancarlo de nuestras familias.
Existen comportamientos extraños que podrían significar que se está consumiendo drogas, los cuales, si los padres y personas responsables las conocen, les permitirán detectar a tiempo el posible consumo de drogas y alcohol para tomar acciones correctivas que ayuden a evitar una posible adicción.
Esto incluiría indicadores como que la persona sale de repente del área donde usted acaba de entrar, levantarse a horas extrañas por la noche, asociarse con amigos nuevos con los que comenta en voz baja cuando usted está cerca o se callan o cambian de tema, un cambio total en el comportamiento tornándose desafiantes, renuentes, tener dificultades para levantarse en la mañana y lo hace muy enfadado o deprimido. Por supuesto eso no siempre significa categóricamente que estén consumiendo drogas. Si se observan estos indicadores es posible que la persona además de cualquier otra cosa que le esté pasando, es posible que esté tomando drogas.
A veces es simplemente la observación de que la persona está actuando “de forma diferente” cuando de alguna manera nos hace pensar “él no es así”
Formar las familias como Iglesia doméstica es la seguridad, en términos generales y normales, para que se superen los vacíos y la existencia se centre. Habría que seguir paso a paso la tarea de la familia como “formadora de personas”, en la cual son los padres, los primeros evangelizadores. El regalo del nacimiento es la misma comunidad familiar, que, como útero espiritual, permite el crecimiento genuino, como el del Dios Niño en la familia de Nazareth.
La importancia que esta misión tiene nos lleva a:
Hay muchos hogares heridos por el drama de la droga. Es necesario ayudar a las familias a ganar una batalla en la que está concernida su propia felicidad. ¡No ve uno como las familias podrían desatenderse, como si fuera algo que no los afectara, el drama de sus propios hijos!
Las familias necesitan, ante todo ser ayudadas, formadas, para poder ejercer un papel positivo que ayude, y con nuevas razones para vivir, pueden mantenerse en esa tónica, evitando recaídas y esto no se puede si no hay una activa participación de las mismas familias.
Tener en cuenta que los padres no estamos solos en la tarea que tenemos por realizar, y que tenemos el brazo fuerte de “cristo” que en cada momento de nuestras vidas esta a un lado de nosotros para apoyarnos y darnos lo necesario para cumplir esa tarea tan importante que se nos ha encomendado.
¿Qué podemos hacer?
Oración de la serenidad:
Concédeme Señor serenidad para aceptar
las cosas que no puedo cambiar,
valor para cambiar las que sí puedo
y sabiduría para discernir la diferencia.
-Consagración a la Virgen, para que cuide de la familia, y cada día la asemeje más a la Familia nazarena.
TEMA 5
Tema 5
Padres Nuevos para un Mundo Nuevo
“Despiértate tu que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo”. (Ef. 5,14).
Que los padres se concienticen que la evangelización debe ser nueva en sus métodos, en su ardor y en su expresión.
Los padres de familia no pueden y no deben quedarse en estado pasivo mientras observan el ritmo vertiginoso de los cambios en el ambiente en el que crecen sus hijos, por el contrario, hay que tener una actitud alerta para actualizarse ante las nuevas amenazas y saberlas enfrentar adecuadamente, siempre confiando en el Señor de nuestras familias.
Oración para los Padres
Que la autoridad sea flexible, tus
mandatos justos, y tus argumentos
comprensibles.
Que tu prohibición se ejerza con cariño…
Trata de razonar antes de imponer, que sea sin
herir, y si algo tienes que decir, que
sea sin lastimar.
Enséñales a caminar, para cuando no
puedan ir llevados de tu mano.
Dedícales tiempo, pues el hijo se siente
importante y dichoso de que lo tomes en cuenta.
Hazlos fuertes, no insensibles.
Siémbrales la fe de raíz, y enséñales a
usarla, porque con ella la tormenta
puede convertirse en calma, el fracaso
en victoria, los defectos en virtudes.
Dale a tu hijo amor todos los días; de
niño sé su maestro.
Cuando el hijo fracasa, no tomes el
el camino de los reproches, sino el de la
solución y el aliento.
Usa el sentido del humor, que
desvanece muchas tormentas, y déjales
una libertad, con un espacio necesario
para que crean que están manejando su vida,
pero en el fondo, sígueles los pasos,
entiéndeles las miradas, ajústales el
dinero y ábreles el corazón.
Vivimos ante una generación suicida, cada día aumenta el número de niños y adolescentes que se quitan la vida. Unos están unidos en la depresión y la anorexia: y otros han escogido el camino del alcohol, cigarrillo y drogas para mitigar la soledad, evadir su responsabilidad e ir muriendo poco a poco. Los institutos suicidas de la joven generación se ponen de manifiesto en los que están de moda: saltar al vacío atados a una cuerda, manejar de manejar grandes velocidades por mar y tierra, la carrera de la muerte, la ruleta rusa, simulacros de guerra, además deportes extremos.
Desafortunadamente muchos adolescentes y jóvenes no se quedan simplemente en simples juegos peligrosos, su pasión por el peligro los lleva a cometer actos delictivos como robos, violaciones, asesinatos, secuestros, etc. No solo con el objetivo de tener dinero, sino por el placer que para ellos entraña el hacer cosas peligrosas.
De un tiempo para acá, cada ves más personas se han dejado seducir por el falso placer de una existencia vacía, frecuentemente antros o consumiéndose entre drogas y alcohol. El problema no concierne únicamente a jóvenes, sino también a los adultos. Es como si una gran oscuridad trata de envolvernos, de aturdirnos, de aislarnos y de empujarnos a no pensar.
El Papa Paulo VI dijo que estamos viviendo “un tiempo magnifico y terrible”, y es verdad. Hoy existen grandes esperanzas pero también grandes riesgos; grandes movimientos de solidaridad, pero también nuevas dictaduras y nuevas esclavitudes.
Por esta razón, la conciencia no debe dormirse nunca, debe permanecer siempre despierta y llevarnos a reflexionar, a atestiguar a decir NO … A las injusticias, a las dictaduras impuestas por el dios dinero, a los silencios, a las complicidades, al dominio de los fuertes sobre los débiles.
El principal riesgo es la anticultura de hoy es anti capacidad de reconocer el mal, y por tanto, el riesgo de acostumbrarse a ello, de convivir con la injusticias y las complicidades, volviéndose los modernos Poncio Pilatos.
¿Cuál es la causa o raíz de todo esto?
Por supuesto que el pecado, pero el pecado más grande en el abandono en el que están creciendo nuestros hijos y la apatía que mostremos como padres.
Como padres de familia, muchas veces nos hemos quejado que no había una escuela para ser “buenos padres”, sin embargo, dentro de ese mismo ambiente con claro-obscuro existen varias herramientas a nuestro alcance que nos pueden auxiliar y facilitar nuestro trabajo, también debemos saber que aún la Iglesia se ha actualizado en esta materia. Ahora pues, lo importante es que nosotros tengamos una actitud y disposición para acercarnos a recibir una correcta información y formación.
Proyecto de Dios para los hombres.
“El Padre” ha querido asociarnos a la transmisión de la vida, pero: “la fecundidad del amor conyugal no se reduce a la sola procreación de los hijos, sino que debe extenderse también, a su educación moral y su formación espiritual…”(CATIC ·2221).
Con esto señala que la tarea de ser padre o madre incluye una responsabilidad muy amplia. Jesús expresó también que, aun conociendo nuestra fragilidad humana, confía en que realicemos bien nuestra tarea: “¿Hay acaso alguno entre ustedes que al hijo que pide pan le de una piedra; o si un pez, le de una culebra?, Si, pues ustedes siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos ¡Cuánto más el Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que se las pidan! (Mt 7, 9-11).
“USTEDES SIENDO MALOS” ¡Cómo nos conoce el Señor!
Es posible que estemos fallando en uno u otro aspecto de nuestra vida, pero “el Padre” espera, que la misión que nos encomendó, la estemos cumpliendo de la mejor manera, para que, a nuestros hijos les lleguen las “cosas buenas”.
Todos nos esforzamos en reflejar de la mejor manera la imagen del “Padre Dios”, pero no sabemos si lo estamos logrando. Para no llenarnos de sentimientos de culpabilidad inútil, dediquémonos a conocer lo que Dios ha hecho como Padre, lo que la Sagrada Escritura nos enseña y lo que el Magisterio de la Iglesia nos aconseja.
De toda esa rica enseñanza vamos a destacar cuatro puntos esenciales, que serán los puntos cardinales en los cuales se orienta la difícil misión de quienes tenemos hijos.
Dichos puntos son:
AMAR
PROVEER
CUIDAR
GUIAR
Los niños pueden vivir sin pan pero no sin amor. Lo más importante que podemos hacer por nuestros hijos es manifestarles el amor. Debemos dejarles muy claro: que son valiosos, que son bienaventurados y que no estorban. En muchos casos, hay que pedir perdón a nuestros hijos por no haber dedicado tiempo que debíamos estar con ellos. Y no se trata solo de dedicar tiempo, sino de pensar ¿QUE HACEMOS EN EL TIEMPO QUE ESTAMO CON ELLOS? Se pasa el día sin abrazarlos se van a dormir sin decirles un te quiero, ni un beso ni una caricia. Es difícil de dar muestras de cariño sobre todo cuando a nuestro juicio los hijos no están actuando como debieran; en momento así es bueno recordar las primeras palabras que, según el Evangelio, el Padre Celestial dirigió en público a su Hijo Jesús: “Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en eso se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos que decía: Este es mi Hijo muy amado, en quien me complazco” (Mt 3, 16-17).
¿Cuántos milagros había hecho Jesús antes de que el Padre pronunciara estas palabras?
Con toda seguridad: NINGUNO.
Los hijos no tiene nada que hacer para ganarse nuestro cariño, por ser hijos tienen derecho a ser amados. Un día ellos crecerán, se irán de nuestro lado, que no se marche sin llevar en su mente y en su corazón bien grabados la firme idea de que los amamos, que son personas valiosas que están en este mundo no como un estorbo sino con una gran misión que realizar para la gloria de Dios y el bien de sus hermanos.
Proveer es dar lo necesario para dar un desarrollo físico, emocional, intelectual y espiritual, en una palabra integral. No se deben reducir solo a cosas materiales. Cuando velamos por suprimir las necesidades de nuestra familia, estamos reflejando la generosidad del Padre que conoce y suple las necesidades de sus hijos (Cfr. Mt 6, 25-34).
Urgimos a los hombres a que interpreten su papel tradicional como PROVEEDORES para la familia en un sentido más amplio. El cuidado físico de los hijos, la disciplina, la preparación de los valores y las prácticas religiosas, la ayuda con el trabajo escolar y otras actividades; todos estos cuidados y muchos más pueden ser proporcionados por los padres como también por las madres. (Obispos católicos de EEUU en su mensaje pastoral a la familia “Sigan el Camino del Amor”, Pag. 22.
Cuando decimos: el hombre debe proveer a su familia, no estamos diciendo que la mujer sea incapaz de hacerlo.
Cada día son más las mujeres que se capacitan y ocupan puestos de vital importancia en el desarrollo de la sociedad. Lo que se trata de decir es que las mujeres no se vean obligadas a trabajar fuera de sus hogares por la irresponsabilidad de los hombres; de todas maneras se debe procurar que cuando las mujeres trabajen lo hagan de manera tal que no les impida cumplir con sus funciones de madre y esposa, en la que nadie pueda suplantarlas.
El dinero debe estar al servicio de la familia, no la familia al servicio del dinero (Mt 16,26).
El utilitarismo es una civilización en producir y disfrutar; una civilización de cosas y no de personas; una civilización en la que las personas se usan como si fueran cosas …(Juan Pablo II, Carta a las familias n.13).
Esto no es para destruir nuestro afán de progreso, es solo una llamada de atención para que el progreso no destruya la familia. El dinero no es un fin, es solo un medio.
Es nuestra responsabilidad no solo de proveer sin enseñar a nuestros hijos las actitudes básicas de solidaridad que son: PRODUCIR (el trabajo estable, honrado y bien realizado), USAR RACIONALMENTE (la austeridad, frugalidad, ahorro no son sinónimos de tacañería sino de madurez) Y COMPARTIR (la felicidad no trata de tener más que los demás sino compartir con ellos lo que se tiene).
Nuestra acción debe consistir en:
+ Hablar con nuestros hijos e hijas para enseñarles a vivir despiertos y no se dejen arrastrar por cualquier pensamiento equivocado aunque otros los hagan por que están de moda.
+ Influenciarles confianza, escucharlos y ponerles atención cuando nos hablan sin emitir juicios, escándalos, o regaños por lo que nos están contando.
+ Participar activamente en la escuela para formar una verdadera comunidad educativa.
+ Formar círculos de vecinos y amigos para conocernos, unificar ideas y defendernos de los extraños que rondan por nuestras casas.
+ Ser miembros regulares de la Iglesia buscando grupos donde podamos asistir en familia y velar que nuestros hijos participen actividades adecuadas a su edad e intereses.
Cada vez son más alarmantes las historias de maltrato, abuso sexual, explotación y secuestro de niños. Las desapariciones de pequeños se deben en muchos casos a que son vendidos para ser adoptados, usados para cultos satánicos, para ser esclavos sexuales, incluso para tráfico de órganos y de drogas.
Es posible que digamos “esos extremos no van a ocurrir con nuestros hijos”
Cada día son más los adolescentes inclinados en el consumo del alcohol, drogas y otros vicios que destruyen desde los primeros años de su vida.
Nuestros hijos son estimulados por todos los medios: música, videos, revistas; para que desde la adolescencia den comienzo a una actividad sexual.
Si tú piensas “No va a pasar con mis hijos”, o te engañas diciendo “conozco bien a mis hijos, ellos no son capaces de eso” estás más cerca de sufrir de lo que te imaginas por la actitud de confiar que todo esta bien. Jesús nos dice: si el dueño de la casa supiera a qué hora iba a venir el ladrón, estaría en vela y no permitiría que le robara en su casa. (Mt 24, 43)
Pues ahora yo grito: ¡SEÑORAS Y SEÑORES, DESPIERTEN, EL LADRÒN A LLEGADÒ!
Guiar es imprimir el rumbo que los hijos llevarán en la vida, para eso es necesario educarlos y los padres somos los primeros educadores. Esta es una tarea muy difícil para cumplirla solos. La escuela, la Iglesia y otros grupos nos ayudan pero nadie puede sustituirlos.
Enseñanza a nuestros hijos a caminar significa:
Instruye al joven según sus disposiciones, que luego, de viejo, no se apartará de ellas (Prov. 22, 6).
Padres no exasperen a sus hijos sino fórmelos más bien mediante la instrucción y la corrección según el Señor (Ef. 6,4).
Todo bautizado está ungido como sacerdote del fuego común este sacerdocio común significa que tenemos acceso personal a Dios y aún más importante es que podemos actuar como intercesor para otra persona el sacerdocio consiste en ser puente entre Dios y los hombres: llevamos a los hombres a Dios y a Dios a los hombres. Como padres estamos obligados a ejercer ese sacerdocio con nuestros hijos, primero presentando a Dios a nuestros hijos de tres maneras:
La manera de presentar a nuestros hijos ante Dios es de dos formas:
¡Papá! ¡Mamá! Dios los ha llamado para ser sacerdotes para sus hijos. Por medio de ese sacerdocio, Jesús entrará a la vida y experiencia de su hogar. Y esta es la vida eterna, que te conozca a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado (Jn 17,3).
Disciplina positiva-sin problemas
La base de la disciplina positiva está en:
Durante la infancia los padres tienen que:
A medida que crecen los hijos los padres tienen que:
Lo arriba expuesto es una descripción del clima y del ambiente en el cual se da una disciplina positiva. Sin este ambiente no se puede dar una disciplina positiva. Cuando el niño se siente tomado en cuenta, útil y valioso, no tiene por qué recurrir a conductas negativas para llamar la atención o expresar su rabia.
El sentirse tomado en cuenta hace que los problemas de conducta desaparezcan.
El alentar a un niño, el darle ánimo, es uno de los grandes instrumentos que tienen los padres a su disposición para ayudar a sus hijos en su crecimiento, para ayudarlos en el aprendizaje y aceptación de nuevas actividades y responsabilidades.
¿Cómo dar ánimo y confianza?
Es importante también animar al niño cuando no lo espera. Sorpréndalo con palabras de aliento que le den información clara y verdadera de cómo está llevando a cabo una tarea o acerca de sus esfuerzos.
Aunque el niño no está progresando como Ud. Quisiera, sin duda habrá progresado algo. Dígale como está mejorando. Dele información específica. Esta información va a ser muy útil para el niño y para Ud.
Hay niños que lo quiere hacer todo a la perfección y muchas veces no hacen el intento por el miedo al fracaso. A estos niños habrá que invitarlos a emprender una actividad con el adulto y una vez que estén haciendo la actividad juntos el adulto o padre le puede hablar de sus propias equivocaciones y cómo el equivocarse no es fracasar.
A todos nos hace un gran bien el saber que nos necesitan y que somos útiles. Dígale a su hijo cómo puede ayudar, en qué lo necesitan. Hay que darle oportunidad al niño para ser útil.
CONCLUSIÓN
Pareciera que la tarea de evangelizar tiende a estar en manos de expertos o profesionales, con grandes presupuestos y recursos materiales apropiados. Se ha olvidado que la evangelización es una tarea personal, en todo tiempo y lugar. Mientras no haya ese convencimiento, la misión encomendad por nuestro Señor Jesucristo, quedará siempre inconclusa, a la espera de algún iluminado.
La nueva evangelización está basada en la oración. Jesús predicaba todo el día y de noche oraba. Jesús tenía que conseguir discípulos de Dios. Esto mismo es siempre verdad. Nosotros mismos no podemos reunir hombres; debemos conseguirlos por Dios y para Dios. Todos los métodos están vacíos sin el fundamento de la oración.
La familia tiene que ser la cuna de la fe, donde los esposos se evangelicen uno al otro y juntos anuncien el mensaje del Evangelio a sus hijos. Aquí es donde se adquiere la fe, donde crece y donde se comparte.
FRASE PARA REPETIR: “Ay de mí si no evangelizara”
Dinámica. Pretendemos con la dinámica que los padres, como educadores, seamos coherentes.
Motivación: por muy buenas intenciones y consejos que demos a nuestros hijos, serán solo palabras que se las lleva el viento si no están respaldados por una vida de acuerdo a lo que predicamos.
Procedimiento: el presentador invita a todos a tomar un descanso haciendo que todos se levanten de sus asientos y restiren sus brazos hacia arriba como queriendo tocar el techo, luego hacia los lados intentando tocar las dos paredes al mismo tiempo y el presentador poniendo el ejemplo. Después éste invita a todos a poner las manos sobre el mentón mientras él hace lo propio llevándolas hacia su coronilla. La mayoría de las personas lo imitarán en vez de obedecerlo.
Los papás católicos debemos ser coherentes con lo que creemos y en la manera que vivimos.
Retroalimentación: ¿Qué enseñanza nos deja esta dinámica?
PAPA. MAMA CAMPAÑA DIOCESANA CONTRA LAS ADICCIONES 2008 |