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1. ¿QUÉ ES? ¿QUIÉNES LA INTEGRAN?
La CODIPAJ o Comisión Diocesana de Pastoral de Adolescentes y Jóvenes es un grupo de Sacerdotes y jóvenes preferentemente animadores o coordinadores de la pastoral juvenil de los decanatos y de los movimientos que se dedican, dentro de la pastoral orgánica, a llevar adelante un proyecto de trabajo para ir a los jóvenes, para acompañarlos y para ayudarles en su proceso de maduración humana, cristiana y apostólica.
2. NUESTROS OBJETIVOS:
Como Comisión Diocesana, a la CODIPAJ pretendemos coordinar, impulsar, animar y orientar el proceso de pastoral juvenil de la Diócesis a tres niveles:
· Los adolescentes y jóvenes como individuos
· Los adolescentes y jóvenes dentro de los grupos movimientos
· Los adolescentes y jóvenes como gran masa juvenil.
3. CARACTERÍSTICAS DE NUESTRA COMISIÓN
Nuestra Comisión quiere distinguirse por algunas características especiales que se requieren en esta pastoral específica:
a) Primero que nada, queremos ser un equipo orante
“Antes e hablarle a los jóvenes de Dios, háblale a Dios de los jóvenes”. En el diálogo con El, lo vamos descubriendo como el centro de la vida y quien le da significado a nuestra acción humana y apostólica.
b) También queremos caracterizarnos por ser un equipo pensante
Queremos ser un equipo que reflexiona, planea, programa y evalúa de acuerdo a los acontecimientos diocesanos, provinciales, nacionales y mundiales, para armonizarlos en nuestra acción, discerniendo la voz de Dios en ellos.
c) Finalmente, queremos ser un equipo actuante o de animación.
Como comisión, nos corresponde coordinar y animar las diferentes acciones de los diversos adolescentes y jóvenes de la Diócesis dentro de un proyecto común. Más que hacer sólo nosotros, tratamos de hacer que otros hagan. Así que nos toca promover la corresponsabilidad de todos. Nuestro criterio es siempre la “subsidiariedad”, es decir, motivar a que todos le entren a la acción, y sólo cuando alguien no puede, entonces entramos a manera de suplencia.
4. FUNCIONES DE NUESTRA COMISIÓN
- Animar los decanatos para que se integren al proyecto diocesano y asuman con corresponsabilidad el trabajo de la pastoral juvenil en su nivel de Iglesia.
- Coordinar las diversas actividades anuales de manera orgánica y gradual, de tal forma que demos testimonio de unidad.
- Estimular y apoyar en la medida de lo posible las acciones apostólicas de los movimientos y de los decanatos.
- Motivar y propiciar espacios de formación para los adolescentes y jóvenes de la Diócesis tanto en lo decanal, diocesano y provincial, pues la formación de líderes es la clave de la expansión de los grupos.
- Acompañar a los laicos en su protagonismo eclesial y social.
- Iniciar e insertar a los adolescentes y jóvenes en el camino de una pastoral orgánica en relación con otras áreas de trabajo pastoral, para evitar los paralelismos y capillismos.
- Estar atentos a los contextos sociales, económicos, políticos y culturales que envuelven a los jóvenes para ofrecer respuestas concretas a sus problemas y necesidades
- Utilizar la tecnología avanzada, como el internet, para evangelizar mediante estos poderosos medios.

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